Mo Farah contó públicamente por primera vez su dolorosa historia
El ex múltiple campeón de atletismo Mo Farah reveló que fue llevado ilegalmente al Reino Unido con el nombre de otro niño para trabajar como empleado doméstico, algo que, de todas maneras, lo salvó de los horrores de la guerra en su tierra de origen. Farah declaró a la BBC que el nombre de Mohamed Farah se lo dio la mujer que lo llevó al Reino Unido desde Djibuti, país del este de África, cuando tenía solo nueve años.
«La verdad es que no soy quien tú crees que soy», dice Farah en un reportaje que se proyectará este miércoles y al que tuvo acceso una agencia internacional de noticias. El sitio en Internet del canal France 24 publicó: «La verdadera historia es que nací en Somalilandia, al norte de Somalia, como Hussein Abdi Kahin.
Pese a lo dicho en el pasado, mis padres nunca vivieron en Reino Unido. Cuando tenía cuatro años mi padre murió en la guerra civil y mi familia quedó dividida». «Me separaron de mi madre y me trajeron ilegalmente al Reino Unido con el nombre de otro niño llamado Mohamed Farah», añadió el primer atleta británico en ganar cuatro oros olímpicos, que tiene en la actualidad 39 años. El laureado deportista continuó: «Me lo guardé durante mucho tiempo, ha sido difícil de enfrentar.
Y mis hijos a menudo preguntan Papá, ¿Cómo fue eso? . Y puedes tener siempre respuestas para todo, pero no la tienes para eso». «Esa es la principal razón por la que estoy explicando mi historia. Quiero sentirme alguien normal y no como alguien que esconde algo», añadió. Su esposa Tania declaró un año antes de casarse en 2010 que «había muchas piezas que faltaban en su historia» y que logró «agotarlo con preguntas» hasta que le reveló la verdad.
La madre y dos hermanos de Farah viven en la región separatista de Somalilandia, no reconocida por la comunidad internacional.
«La verdad es que nací en Somalilandia, al norte de Somalia, con el nombre de Hussein Abdi Kahin. Pese a lo que he dicho en el pasado, mis padres nunca vivieron en el Reino Unido», añadió Farah, según consignó la agencia de noticias AFP.
Antes, había contado que nació en Mogadiscio, capital de Somalia, y llegó al Reino Unido en 1993 a los 10 años con su madre y dos de sus hermanos para unirse a su padre informático.
Durante el documental, Farah explicó que pensó que iba a vivir con familiares en el Reino Unido y que pasó el control de pasaportes con la identidad de Mohamed. «Tenía los contactos de mis parientes, pero una vez llegamos a su casa, la señora me los quitó, los rompió delante de mí y los tiró a la basura. Entonces me di cuenta que estaba en problemas», recordó.
Contó también que fue obligado a limpiar la casa y a cuidar a otros niños en una familia británica si quería «tener para comer».
«Si quieres volver a ver a tu familia algún día, no digas nada», lo amenazaron. «Muchas veces, me encerraba en el baño y lloraba», confió.
Farah acabó diciéndole la verdad a su profesor de educación física Alan Watkinson y se trasladó a vivir en casa de la madre de un amigo, Kinsi, que se ocupó de él durante siete años. Fue Watkinson quien pidió la ciudadanía británica para Farah, quien recuerda el «largo proceso» por el que pasó hasta que la obtuvo el 25 de julio de 2000.
Farah, quien ha llamado a su hijo Hussein, como su nombre real, añadió: «A menudo pienso en el otro Mohamed Farah, el niño al que tomé la plaza en aquel avión. Espero realmente que esté bien».
