«Vivir por y para el hockey fue una locura»
De regreso en Argentina luego de un semestre jugando en España, Abril Beltramino compartió las sensaciones de su primera experiencia como deportista en el exterior.
La jugadora formada en CRAR y que lleva varias temporadas en Duendes de Rosario, club al que regresó luego de esta participación en el Castelldefels de la principal categoría de la Federación Española de Hockey, nos contó que «la experiencia fue positiva en el sentido de que pudimos conocer Europa, viajar mucho y ver como viven allá. Conocer otra cultura y aprender a manejarnos en otros idiomas», comentó valorando la parte humana y social que gracias a lo deportivo pudo enriquecer en estos meses.
Específicamente dentro de lo que fue su paso por el equipo catalán, mencionó que «el nivel de torneo era muy bueno, pero había mucha diferencia entre los equipos de arriba de la tabla y los de abajo (nosotras). Los primeros equipos tienen muchas jugadoras de selección, son clubes grandes que tienen gente y dinero para hacer el hockey lo mas profesional posible. Y los de abajo son clubes chicos que suben y bajan de División de Honor A a la B constantemente, clubes en crecimiento».

La delantera rafaelina, que de acuerdo a las estadísticas de la Federación Española disputó 11 encuentros convirtiendo 2 goles, agregó que «también creo que estuvo bueno para ver como viven el hockey allá. No son tan pasionales como nosotras y el equipo es muy variado. Algunas se lo toman de manera profesional y dedican su vida a entrenar, pero la gran mayoría lo toman de hobbie, o por lo menos en el club en el que estuve yo».
Otro aspecto que valoró de este semestre en Europa, es que «me sirvió mucho para conocer gente, hacer contactos y entender un poco como es la dinámica de los fichajes, los clubes y los equipos aunque eso va variando en cada país».

Finalmente y a modo de conclusión, resaltó que «vivir por y para el hockey fue una locura. Al principio fue difícil porque veníamos de otro ritmo (trabajar, estudiar, entrenar y dormir poco, siempre a mil) y ahora solo teníamos que ir al gimnasio, entrenar y comer bien. Tener tanto tiempo libre al principio te puede comer un poco la cabeza, pero es cuestión de aprender a llevarlo. Y al final le terminas agarrando el gustito», culminó con una sonrisa sabiendo que se disfruta mucho más sentirse profesional cuando toda la vida se fue amateur, y con la pasión que se siente en estas tierras es sin dudas un plus que lo potencia.

Abril ya cambió el chip y está nuevamente enfocada en Duendes, donde apuntará a otro buen año tanto en el torneo de Litoral como en la Superliga.

