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Iván Andereggen, el que eligió la kinesiología cuando despegaba en el arbitraje

El cuadro de René Favaloro de fondo es la primera evidencia de la referencia que siguió en las áreas médicas. Su acercamiento con la kinesiología nació cuando practicaba deporte siendo adolescente y le tocó ser paciente tras una lesión. Desde entonces supo que, proponiéndoselo, llegaría el día en que sería su profesión.

En el medio fue un promisorio árbitro de básquet que, muy joven, dirigió partidos de la Liga Nacional. Pero sabía que su medio de vida no pasaría por las canchas sino que estaría en los consultorios. Nada le haría perder el foco.

Este 13 de Abril, Día del Kinesiólogo, Iván Andereggen lo disfruta con mucho trabajo. Sus espacios en el día a día hoy son los consultorios de AUTEM SALUD en barrio Villa Rosas donde es propietario, el nuevo Hospital «Jaime Ferré» en el cual es kinesiólogo de internación y terapia intensiva, el Sanatorio Nosti donde es Residente de Kinesiología Cardiorrespiratoria y también tiene un espacio para la docencia, en UCES Rafaela.

«Todo surge hace muchos años, iba a la Escuela Técnica y jugaba al básquet en ese momento. Tuve una lesión de ligamentos cruzados, pasé mucho tiempo con el kinesiólogo y me había gustado lo que había visto. Saliendo de la Escuela iba a ser Ingeniero Electromecánico y cursando la carrera me di cuenta que era lo que no me iba a hacer feliz…», comenzó el relato de su llegada a lo que hoy disfruta.

Valoró que «tuve la posibilidad desde la gente que me rodea de tener apoyo, a mi viejo, al que le dije ‘no voy a ser ingeniero, quiero estudiar kinesiología’, y me entendieron. En esos años 2014/15 se abrió la carrera en Rafaela, en una Universidad Privada, y ahí surge lo del básquet con el arbitraje. Como que mis viejos no me lo podían bancar 100 por ciento, y me gusta y va a seguir gustando el basquet, entonces surgió la posibilidad de ser árbitro para generar un ingreso».

Iván, en algún momento pareció que pintaba para ser el sucesor de Roberto Settembrini como gran referente del arbitraje rafaelino. Inclusive se involucró con el Colegio de Arbitros «Jorge Caglieris», que fue otro juez de nuestra ciudad en el máximo nivel del básquet. Pero mientras avanzaba la carrera de Kinesiología, más se acercaba que colgara el silbato.

«Fue casi al mismo tiempo todo, si no dirigía no podía tener la plata para hacer la carrera y si no estudiaba no me iba a recibir nunca, pero todo me lo tomé muy en serio porque era mi fuente de recursos y para formarme. Se dio que me recibí en el momento que ya dirigía Liga Argentina y con algunos partidos en Liga Nacional, pero eso nunca me cambió la idea que ya tenía», mencionó convencido.

HABLANDO DE SALUD Y TRATAMIENTOS

Sobre la kinesiología, Andereggen explica que «es un área de la Salud que como todas está en constante evolución, y constantemente van surgiendo nuevos estudios, resultados, estadísticas. Los protocolos o guías de tratamiento van cambiando o evolucionando producto que los resultados son muy duros, entonces los trabajos científicos requieren acercarse a eso».

Consultado sobre si existe alguna preferencia entre recibir un paciente común o un deportista de alto rendimiento, recalcó que «siempre digo que lo me gusta es ayudar al paciente. Lo que toque se disfruta y vive de la misma manera, el ejemplo de Doña Rosa que vive a la vuelta de casa o un deportista de elite. No me cambia nada».

En el día a día atiende lesiones típicas lesiones de tobillo, de rodilla, traumatismos en manos o codos, algunas más complejas en hombros, más cercanas a lo que fue el deporte que practicó. Pero el común denominador sigue siendo el mismo cuando le preguntan: «¿cuánto tiempo voy a estar sin poder competir»?

Entonces, su respuesta, menciona, apunta a «plantearse objetivos cortos. Le decimos que la semana que viene vamos a estar haciendo tal ejercicio, que eso le ayuda cumplirlo. Ya no se habla tanto de tiempos, sino de objetivos, como que le ayuda sicológicamente para seguir con la rehabilitación».