Las Escuelitas Deportivas Municipales consolidan el deporte como derecho y primera puerta de acceso en los barrios
Las Escuelitas Deportivas Barriales Municipales continúan consolidándose como una de las principales políticas deportivas y sociales de la ciudad, garantizando el acceso al deporte como un derecho y promoviendo espacios de encuentro, cuidado y construcción comunitaria en los distintos barrios de Rafaela.
Actualmente, el programa alcanza a más de 800 niños y adolescentes, a través de una amplia presencia territorial que incluye 21 escuelitas de fútbol -en sus modalidades femenino, masculino y mixto-, 11 escuelitas de hockey y 3 espacios de boxeo. En total, son más de 30 escuelitas que funcionan de manera sostenida durante todo el año.
En este marco, se realizó la primera reunión anual con referentes barriales y profesores que forman parte del programa. Estos encuentros se desarrollarán mensualmente y tienen como objetivo organizar el trabajo en equipo, unificar criterios de intervención y continuar fortaleciendo la propuesta en cada territorio.
El subsecretario de Deportes y Recreación, Alejandro Ambort, destacó la importancia del programa como primera instancia de acceso al deporte: «Las escuelitas barriales son la primera posibilidad, la primera puerta accesible para que chicos y chicas de los barrios puedan acercarse al deporte. Muchas veces no tienen la oportunidad inicial de sumarse a un club, y este es el primer paso para conocer una disciplina y empezar a formarse».
Ambort remarcó que además de los entrenamientos semanales, durante el año se organizan encuentros deportivos recreativos de fútbol y hockey, donde los chicos comparten experiencias con otros barrios, fortaleciendo los vínculos y el sentido de pertenencia.
«Insistimos en que la escuelita debe ser ese nexo, esa posibilidad para que con el tiempo puedan dar el paso hacia los clubes. Es un trabajo coordinado, conjunto, pensando a futuro, para que todos tengan la oportunidad de vivir el día a día de una institución deportiva», agregó.
El programa cuenta con un equipo de trabajo que planifica y sostiene los entrenamientos, priorizando la presencia territorial y el acompañamiento permanente. Se continuará desarrollando un cronograma rotativo de visitas a los distintos espacios para acompañar a los chicos y chicas, escuchar a los referentes y ajustar estrategias según cada realidad barrial.

Asimismo, se impulsa una articulación constante con otras áreas del municipio y con instituciones de la comunidad, entendiendo que el trabajo en red es fundamental para fortalecer las políticas públicas de inclusión social y deportiva. En esta línea, también se proyectan capacitaciones y espacios de formación abiertos para referentes, profesores y personas interesadas en sumarse al trabajo comunitario.
«Siempre digo que hay lugares donde las familias están tranquilas cuando sus hijos están ahí: en casa, en la escuela o en el club. Y si no están en el club, están entrenando con sus compañeros y profes en las escuelitas barriales. Esos espacios no solo ocupan el tiempo de manera saludable, sino que forman deportistas, vecinos y personas», concluyó Ambort.
De esta manera, las Escuelitas Deportivas Municipales reafirman el compromiso del Estado local con el deporte como herramienta de inclusión, cuidado y desarrollo integral, fortaleciendo los barrios y construyendo oportunidades desde la base.

