Inolvidable Sudamericano rafaelino y argentino
El 44º Campeonato Sudamericano Juvenil de Atletismo que culminó ayer en Lima, será sin dudas recordado por mucho tiempo por sus protagonistas y quizás marque el comienzo más esperanzador en la renovación del atletismo nacional, teniendo para nuestra ciudad un plus que fue contar con tres participaciones. De una delegación de 24 atletas, tres fueron rafaelinas y con un aporte fundamental en el medallero.
Argentina hacía de San Carlos (Uruguay) 1997 que no obtenía 8 medallas de oro. Además se sumaron 7 de plata y 8 de bronce, para terminar en el tercer lugar del medallero, detrás de Brasil (17 de oro, 11 de plata y 12 de bronce) y Colombia (11, 8, 6).
De esas 8 doradas, dos fueron de Tomás Mondino, uno de los más chiquitos de la delegación pero que expuso un rendimiento formidable que lo llevó a conquistar los 100 y 200 metros llanos. El representante del Club Ciclista de Rafaela, entrenado por su padre Ceferino, se coloca en escala internacional de los 100 metros para su edad, logró 10.43 que significan el nuevo tope nacional u20 y u18, además del octavo registro argentino de todos los tiempos. Completó con sus 21s24 en los 200 -récord u18- para coronar un doblete (100/200) que, a lo largo del historial de los Sudamericanos Juniors, solamente habían logrado tres velocistas argentinos: Juan Stocker en 1960, Carlos Ripoll en 1966 y Gerardo Meinardi en 1987. Junto a Bautista Diamante, de Buenos Aires, lograron históricos 1-2 en ambas pruebas con marca mínima para el Mundial de Kenia del mes que viene.
Pedro Emmert consiguió una destacada medalla plateada en los 800 metros llanos en su primer torneo internacional fuera del país en este deporte, al que se volcó de lleno hace sólo dos años luego de sus formaciones en ciclismo y triatlón. Consiguió su mejor marca personal de 1m51s70, detrás del brasileño Leonardo de Jesús Santos, y también hizo un valioso aporte en las postas 4×100 y 4×400, ambas con medallas de bronce, en la primera con Tomy Mondino. La 4×100 logró la marca mínima para el Panamericano U20, a priori previsto en octubre en Santiago de Chile.
Desde el análisis personal, la saltadora Abril Okon tuvo una mala tarde y no pudo estar a la altura de rendimientos anteriores en esta temporada que marcó su gran despegue. Todo forma parte de un aprendizaje, mucho más cuando se analiza que aún tiene 16 años y tendrá en en esta categoría nuevas oportunidades, además de la que este año se perfila en su división (U18), que de no mediar inconvenientes por lo sanitario realizará su Sudamericano en Paraguay en septiembre.
Como expuso en su balance final del torneo la CADA, la situación actual de dificultades por la pandemia «prácticamente impidió el desarrollo de competencias y, muchas veces, la posibilidad de entrenamientos normales. Esto valoriza aún más el esfuerzo, la dedicación y vocación de nuestros jóvenes atletas. Los chicos que actualmente componen la u20 también tuvieron que sufrir, en la previa del Sudamericano, la incertidumbre por la participación, que finalmente pudo concretarse, apenas horas antes del evento».
Como lo reconoce, al impedirse el desarrollo de competencias, no pudo tener su Nacional en esta categoría. Es de esperar que de cara por ejemplo al Panamericano y a los Juegos Panamericanos U23 de Cali, a fin de año, pueda realizarse en un contexto normal el Nacional U20, para que los atletas que no tuvieron oportunidad de mostrar su nivel (en Rafaela hay algunos más que podrían tener oportunidad de tener este roce internacional) puedan lograrlo.

