AtletismoNoticias Destacadas

Paula Colombero: «lo que me encanta del Maratón es el camino, el proceso»

El 7 de agosto se celebra en Argentina el Día del Maratonista, una fecha que recuerda dos de las mayores hazañas de nuestro atletismo: las medallas de oro olímpicas de Juan Carlos Zabala, en Los Ángeles 1932, y de Delfo Cabrera, en Londres 1948. Curiosamente, ambos alcanzaron la gloria exactamente un 7 de agosto.

En Rafaela, la pasión por el running sigue creciendo y en todas las edades. Paula Colombero, como muchos otros casos, comenzó en un momento impensado en cualquier otro deporte. Pero gracias a las maratones hizo realidad un gran sueño, que la tiene como la rafaelina que se dio el gran placer de haber completado las seis grandes de los 42k:  Tokio, Boston, Londres, Berlín, Chicago y Nueva York.

«Cuando empecé a correr en 2011 fue para hacer una actividad física, y de a poco me fui apasionando. Empecé a correr 10 kilómetros, luego 21, fue un proceso y encontré mucho más que un deporte: una forma de cuidarme, de conocerme, un montón de amigos, un encuentro conmigo misma también», recordó sobre esos inicios, cuando era todo un descubrimiento.

«El primer maratón lo hice en 2016, de ahí hasta hoy son 10. En 2023 recibí la medalla del Six Majors, pero por sobre las medallas lo que me encanta del Maratón es el camino, el entrenamiento. Cuando entreno para un Maratón me cuido en la alimentación, el descanso, estoy mucho más enfocada en mi bienestar, atenta a mi cuerpo, como que escucho cada dolor para tenerlo en cuenta», explicó con naturalidad y convicción a la vez, sabiendo que de esa manera se disfruta mucho más.

El otro factor casi exclusivo en este ámbito pasa por las emociones, las cuales Paula describió enfocándose como en su mejor 42k. «En la largada es donde te encontrás con vos misma, estás sola con tus pensamientos que a veces es alegría, en otros miedo, es un camino de 42 kilómetros y la cabeza te va a mil, y pensás en todos tus amigos que te están haciendo el aguante en tu ciudad, en tu familia, en los que no están, lloro también en los maratones porque pienso en todos los que me acompañan y sentís esa fuerza. Y en la llegada es donde te abrazás con gente que no conocés, sentís esa felicidad y empezás a llamar por teléfono. Empezás a abrir los chats y están los mensajes de tus amigos..Es hermoso».

En la charla surgieron sus momentos más placenteros y los no tanto, en estas citas multitudinarias. «La que más disfruté y la que mejor preparé fue la de Tokio, que me daban la medalla, y no quería fallar. Siempre estuve feliz, viví todos esos procesos, nunca estuve cansada, nunca con miedo. Fue mi mejor tiempo, pero fue secundario. El peor en Londres que fui lesionada, con un problema en el izquio, aunque era más la cabeza que me había hecho un poco la idea de que estaba lesionada».

Y VA POR MAS…

Ahora serán nueve grandes maratones para el Major, con el agregado de Sydney (Australia), Beijing (China), que resta la homologación, y Ciudad del Cabo (Sudáfrica). «Haciendo esas tres te dan la medalla suprema. Ese es ahora el objetivo», admitió Paula, y seguramente lo concretará.