Superando desafíos siendo Sub 60
«Correr una maratón es empezarla con las piernas y la cabeza, y terminarla con el corazón», es una de las frases motivadoras que suelen leerse sobre cumplir con uno de los desafíos cada vez más perseguidos por los runners. Pero que toma mayor dimensión cuando a una determinada edad se lo asume.
El domingo 18 de septiembre en los 42k de Buenos Aires, Verónica Perino tuvo sus primeros 42km 195m con 60 años, mientras que Silvio Parola corrió la duodécima maratón a los 63, y octava en Buenos Aires, en esta ocasión en un nuevo circuito. Ambos integran el grupo Kalos que formó y tiene a su cargo Betina Lischet, esposa de Silvio.
«Tuve un entrenamiento exigente y duro dado justamente por la edad, pero estoy muy contenta por estos resultados óptimos. Realmente fue un desafío, es un reto a uno mismo y creo que es imposible con palabras traducir las sensaciones y vivencias que tenemos corriendo una maratón, porque hasta que no la vivís no te das cuenta lo que es. Yo nunca tuve como objetivo ni el tiempo ni el ritmo, sino hacerla y llegar entera», expresó Vero que empleó 5h 10m 28s como dato estadístico personal que seguramente guardará por siempre por el significado de la primera vez.
Como reseña previa, mencionó que «hace casi 10 años que estoy corriendo, durante seis años lo hice sola dada las circunstancias personales como trabajo, actividades, y desde hace cuatro que me incorporé a Kalos ya con la idea de algún día hacer una maratón. Debido a la pandemia hubo un parate forzado, pero este año retomamos con todas las pilas y pudimos conseguirlo».
En tanto, podría decirse que pese al cansancio natural del enorme desgaste Silvio regresó revitalizado de Buenos Aires y lo comprobamos en sus palabras: «Muy contento, esto es un estilo de vida. Había mucha incertidumbre porque la anterior fue en 2019, pasaron tres años, y en esta carrera tan especial, no digo ni mejor ni peor sino tan distinta, con el esfuerzo que significa generó la inquietud de como llegaríamos. Asi que fue una alegría enorme poder completarla, vivirla, llegar emocionado con lo cual eso indica que está todo intacto en ganas y energía. Y eso implica que mientras nos sigamos emocionando, seguiremos intentando hacerla».
Consultado sobre si tenía algún objetivo particular, acotó que «A partir de ahora no puedo estar pretendiendo seguir bajando tiempos (3h 54m 52s realizó el domingo). El poder hacerlo y llegar es un objetivo maravilloso, veremos si de aqui en mas podemos hacer algún viajecito y realizar maratones distintas, inclusive en el país han surgido nuevas para ir conociendo».

En tanto, ante nuestra consulta sobre lo que les había dicho a sus alumnos previo a la maratón, Betina respondió que «con el correr de los años me voy dando cuenta cada vez más que cada maratón es individual, entonces si bien los entrenamientos a veces son parecidos mas o menos unos con otros, después es muy individual. Es diferente correrlo a esta edad donde sabemos que la recuperación es muy distinta a una persona de 30-40 años como los demás chicos del grupo».
Justamente por esa cuestión, mencionó que «tuvimos mucho cuidado en cuanto a la alimentación, hidratación, descanso, que no se ‘pasen de vueltas’. En otras edades y otros tipos de fisiologías del cuerpo humano puede haber algunos permisos mas, pero trato de extremar cuidados por todos lados en lo que esté a mi alcance. Luego la experiencia es propia. Con lo que a uno a le va bien, al otro quizás no y viceversa, es una carrera un tanto impredecible en esos aspectos».
No obstante, resumió Betina que «por eso en ellos -Vero y Silvio- hubo esos cuidados especiales y en el resto es mas o menos lo mismo, la idea para quienes hacen el primer maratón es que no la pasen mal, y que no la sufran para poder repetirla».
Finalmente, y tomando en cuenta que se acercan los 21k de Rafaela el venidero 23 de octubre, Silvio se refirió al gran crecimiento de estos años en la disciplina. «En pocos años, 10-15 para atrás, hubo un crecimiento exponencial tremendo. Lo vemos en al ciudad también, como me voy a olvidar cuando con Adrián Sanmartino, Mario Mayo, y el grupo que colaboró, en los primeros 21k fuimos 30-40, hicimos las remeras nosotros, fue ‘todo a pulmón’. Bienvenido como creció todo. Ver ahora las largadas de Rafaela es un orgullo».

